El pasado 25 de febrero se publicaron las “Instrucciones COVID-19 para las pruebas selectivas de la Formación Sanitaria Especializada (FSE)” por la Dirección General de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad.

En ella se recogen todas las medidas que se han de cumplir para la realización de las pruebas, además de los criterios de exclusión para los y las aspirantes, por los que se prohíbe presentarse a las pruebas a aquellas personas con síntomas compatibles con COVID-19, caso confirmado, contacto estrecho o positivo a una prueba diagnóstica de COVID-19. Consideramos y nos oponemos firmemente a estos criterios de exclusión por las siguientes razones:

- La prohibición de la realización del examen a aquellas personas con dichos criterios provocaría que muchas de ellas acudiesen a las pruebas ocultando su situación, aumentando el riesgo de contagio real, pues compartirían espacios con el resto de las aspirantes.

- No dar la posibilidad de realizar dichas pruebas resultaría en un aumento del número de aspirantes a la convocatoria del año que viene, aumentando la demanda y el embudo MIR que ya existe en la actual convocatoria.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) apela a la responsabilidad y compromiso de la ciudadanía ante cualquier tipo de convocatoria, manifestación, protesta o concentración que pueda suponer un riesgo para la salud pública de toda la población.

El virus SARS CoV-2 sigue entre nosotros y se ha llevado en un año decenas de miles de vidas, entre ellas las de más de un centenar de médicos y médicas en el ejercicio de su profesión. Por ello es necesario mantener las medidas que se han demostrado eficaces como son la higiene de manos, el uso de mascarillas, la distancia física y una frecuente ventilación de los espacios cerrados, entre otras.
 
Una concentración o manifestación de cualquier índole o sensibilidad en el contexto epidemiológico actual supone un factor de transmisión de riesgo y por ello un peligro innecesario para la salud de todos los ciudadanos y para la labor de unos sanitarios extenuados tras un año de pandemia.

La Policía Nacional presentó ayer el balance de su actividad para prevenir las agresiones a sanitarios en el ejercicio de su profesión, correspondiente al año 2020, en un acto en el que participaron el comisario general de Seguridad Ciudadana, Juan Carlos Castro; el jefe de la Unidad Central de Seguridad Privada, Manuel Yanguas; y el interlocutor policial nacional sanitario, Javier Galván.

Han anunciado que la labor que viene desarrollando la Policía Nacional desde la puesta en marcha de la instrucción de la Secretaria de Estado de Seguridad 3/2017 Sobre medidas policiales a adoptar frente a agresiones a profesionales de la salud ha conseguido, continuando con la tendencia de los últimos años, que los profesionales de la salud hayan sufrido, durante el año pasado, un 33% menos de agresiones comparado con el año anterior.
 
El año 2020 ha supuesto, para la figura del interlocutor policial nacional sanitario, un punto de inflexión entre las funciones que venía desarrollando y la asunción de nuevas competencias con el sector sanitario. La actual situación de pandemia ha potenciado esta figura, y prueba de ello son los casi 8.000 contactos realizados durante el estado de alarma, desde el mes de marzo hasta el mes de junio de 2020.

El Ministerio de Sanidad ha publicado la actualización de la Estrategia en Cáncer, aprobada por unanimidad en el pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), en la que se ahonda en aspectos claves del abordaje del cáncer como la prevención mediante estilos de vida saludables; el diagnóstico precoz; la progresiva extensión del modelo de atención multidisciplinario y cooperativo basado en redes asistenciales entre profesionales y centros; el enfoque específico de algunos tumores a través de centros de referencia nacionales y europeos; o los avances en medicina de precisión.

Asimismo, el documento, coordinado por el Ministerio de Sanidad y en el que se ha venido trabajando en los últimos meses, es el resultado del trabajo conjunto y el consenso de las sociedades científicas, asociaciones de pacientes, Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), y comunidades autónomas, también se ocupa de retos aún no suficientemente resueltos como la atención psicológica y la evaluación de las necesidades de los pacientes que han sobrevivido al cáncer.
 
La Estrategia, dirigida a mejorar la calidad de la atención que reciben las personas enfermas de cáncer y sus familias, recoge 40 objetivos, 52 acciones para alcanzarlos, 99 indicadores de evaluación de la consecución de estos objetivos y acciones y 5 líneas de actuación: promoción de la salud y prevención en cáncer, atención sanitaria, atención sanitaria a la infancia y adolescencia, datos e información de cáncer e investigación.

El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha organizado y celebrado este viernes la primera reunión del Foro de Investigación Sanitaria, un espacio de trabajo y reflexión con carácter estable entre la Dirección del Instituto y las personas responsables de la investigación y la innovación que han sido específicamente designadas para este objetivo por las consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas.

El objetivo de la cita es mejorar la comunicación relacionada con las convocatorias de la Acción Estratégica en Salud, la principal herramienta de financiación de la investigación biomédica y sanitaria en España, gestionada por el ISCIII; y abordar de forma compartida diversos retos, fundamentalmente relacionados con la capacidad de formar, incorporar y retener talento científico en los centros del Sistema Nacional de Salud (SNS) y en los Institutos de Investigación Sanitaria (IIS).
 
La reunión, que ha tenido lugar en formato 'online', ha estado presidida por la directora del ISCIII, Raquel Yotti; la directora general de Farmacia, Patricia Lacruz (en representación de la Secretaría de Estado de Sanidad) y el secretario general del Ministerio de Ciencia e Innovación, Rafael Rodrigo, han dado la bienvenida.