ONUSIDA, UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus socios han puesto en marcha una alianza mundial para garantizar que ningún niño que viva con el VIH se vea privado de tratamiento para 2030 y para prevenir nuevas infecciones infantiles.

Esta nueva alianza, anunciada durante la Conferencia Internacional sobre el Sida, que se está celebrando en Montreal (Canadá), también incluye movimientos de la sociedad civil, como la Red Mundial de Personas que Viven con el VIH, gobiernos de los países más afectados y socios internacionales, como el PEPFAR y el Fondo Mundial.
 
Doce países se han unido en la primera fase: Angola, Camerún, Costa de Marfil, República Democrática del Congo (RDC), Kenia, Mozambique, Nigeria, Sudáfrica, Tanzania, Uganda, Zambia y Zimbabue.
 
La alianza ha identificado cuatro objetivos principales: cerrar la brecha de tratamiento y amamantar a las adolescentes y mujeres que viven con el VIH y optimizar la continuidad del tratamiento; prevenir y detectar nuevas infecciones por el VIH entre las adolescentes y mujeres embarazadas y lactantes; acceso a las pruebas, tratamiento optimizado y atención integral para los bebés, niños y adolescentes expuestos al VIH y que viven con él; y abordar los derechos, la igualdad de género y las barreras sociales y estructurales que dificultan el acceso a los servicios.

El Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) ha avisado, con motivo del Día Mundial contra la Hepatitis, de que la pandemia del coronavirus redujo la detección de las hepatitis B y C pero no de la hepatitis prenatal.

Y es que, la mayoría de los países de la Unión Europea informaron, durante los meses más duros de la pandemia, de impactos negativos en las pruebas rutinarias de detección de la hepatitis y el 46 por ciento señaló que se habían reducido las pruebas de laboratorio.
 
Del mismo modo, el ECDC ha recalcado que seis países informaron que la vacunación sistemática contra la hepatitis B en lactantes/niños también se vio afectada negativamente. Sin embargo, la detección sistemática prenatal de la hepatitis no se vio afectada por la pandemia.

Con 161 votos a favor, ocho abstenciones y ningún voto en contra, la Asamblea General adoptó este jueves una resolución que reconoce el acceso a un medio ambiente limpio, sano y sostenible como un derecho humano universal.

El texto, presentado originalmente por Costa Rica, Maldivas, Marruecos, Eslovenia y Suiza el pasado mes de junio, y copatrocinado ahora por más de 100 países, señala que el derecho a un medio ambiente sano está relacionado con el derecho internacional existente y afirma que su promoción requiere la plena aplicación de los acuerdos medioambientales multilaterales.
 
También reconoce que el impacto del cambio climático, la gestión y el uso insostenibles de los recursos naturales, la contaminación del aire, la tierra y el agua, la gestión inadecuada de los productos químicos y los residuos, y la consiguiente pérdida de biodiversidad interfieren en el disfrute de este derecho, y que los daños ambientales tienen implicaciones negativas, tanto directas como indirectas, para el disfrute efectivo de todos los derechos humanos.

El Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías lanzó este jueves un kit ‘online’ con recursos prácticos para “ayudar” a los países a “vencer” las hepatitis virales y cuyo objetivo es apoyarles en la promoción de las pruebas de la Hepatitis C (VHC) y la atención a las personas que se inyectan drogas.

Así lo explicó en un comunicado en el que, coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial de la Hepatitis, también juzgó como “un desafío adicional” la situación de los desplazados de Ucrania, donde la infección alcanza al 64% de quienes se inyectan drogas.
 
Tras subrayar que la infección por el virus de la hepatitis C es la enfermedad infecciosa más común entre estas personas y recordar que se transmite “fácilmente” a través del intercambio de agujas y jeringas, hizo hincapié en que la prevalencia de anticuerpos contra el VHC en la población general de la UE es inferior al 2%, si bien entre personas que se inyectan drogas puede superar el 50%.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha avisado de que el mundo se enfrenta a un brote de hepatitis "de origen desconocido" que afecta a los niños, y ha destacado las "miles de infecciones víricas agudas" de la enfermedad que se producen anualmente entre niños, adolescentes y adultos.

En este sentido, el organismo ha informado de que trabaja "codo a codo" con los científicos y los responsables políticos de los países afectados para tratar de comprender la causa de esta infección que no parece coincidir con ninguno de los cinco tipos conocidos de hepatitis: la A, la B, la C, la D y la E.
 
"Para lograr la máxima eficacia, la vigilancia de las hepatitis debe prestarse a nivel comunitario mediante un sistema de atención primaria de salud eficaz e integrado con otros servicios de salud que aborden toda la gama de necesidades sanitarias", ha dicho el director general de la OMS, Tedros Adhanom Gebreyesus.

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