
Con motivo del Homenaje al Médico Rural, conversamos con Hermenegildo Marcos Carrera, médico zamorano y vocal nacional de médicos rurales de la Organización Médica Colegial de España, para reflexionar sobre el presente y el futuro de la atención sanitaria en el medio rural.
Abordaremos la evolución de la medicina rural en Zamora, los desafíos actuales que afrontan los profesionales, la necesidad de garantizar el relevo generacional y el papel clave que desempeña la Atención Primaria en la cohesión social y territorial.
¿Qué supone para usted, como médico zamorano, participar en un homenaje al médico rural en su tierra?
Es, ante todo, un honor y una enorme responsabilidad. Como zamorano, participar en un homenaje al médico rural en mi tierra supone reconocer la labor silenciosa y constante de tantos compañeros que han dedicado su vida profesional al cuidado de sus vecinos. Es también una oportunidad para visibilizar una forma de ejercer la medicina profundamente humana y comprometida con el territorio.
¿Cómo describiría la evolución de la medicina rural en Zamora a lo largo de su trayectoria profesional?
La medicina rural ha experimentado una transformación notable. Hemos pasado de un modelo más aislado y con escasos recursos tecnológicos a otro mejor dotado, con mayor coordinación asistencial y acceso a pruebas diagnósticas. Sin embargo, también hemos visto cómo la despoblación y el envejecimiento han incrementado la complejidad asistencial, obligándonos a adaptarnos constantemente.
¿Cuáles son hoy los principales retos que afrontan los médicos rurales en la provincia?
El principal reto es la falta de relevo generacional. A ello se suman la dispersión geográfica, la sobrecarga asistencial y la dificultad para cubrir plazas en determinadas zonas básicas de salud. También es un desafío mantener la equidad en el acceso a los servicios sanitarios en entornos cada vez más envejecidos.
Desde su responsabilidad en la OMC, ¿qué diagnóstico hace de la situación de la medicina rural en España?
La medicina rural en España atraviesa un momento decisivo. Existe una gran vocación y profesionalidad, pero también problemas estructurales que requieren planificación a medio y largo plazo. Es imprescindible reforzar la Atención Primaria, mejorar las condiciones laborales y reconocer las particularidades del ejercicio en el medio rural.
¿Qué medidas considera prioritarias para asegurar el relevo generacional en el medio rural?
Es fundamental incentivar las plazas rurales con estabilidad laboral, desarrollo profesional y facilidades para la conciliación. También debemos potenciar la formación específica en medicina rural durante el periodo MIR y visibilizar las oportunidades que ofrece este ámbito profesional.
¿Qué aspectos hacen especialmente valiosa la relación entre el médico rural y su comunidad?
La cercanía, la confianza y el conocimiento profundo del contexto familiar y social del paciente. En el medio rural, el médico no solo trata enfermedades, sino que acompaña procesos vitales. Esa continuidad asistencial fortalece el vínculo terapéutico y mejora la calidad de la atención.
¿Cómo pueden la innovación y la telemedicina apoyar sin sustituir la cercanía característica del ejercicio rural?
La innovación y la telemedicina son herramientas complementarias que pueden mejorar la accesibilidad y la coordinación con otros niveles asistenciales. No deben sustituir la relación personal, sino reforzarla, facilitando diagnósticos más ágiles y evitando desplazamientos innecesarios.
¿Qué aprendizajes personales le ha aportado ejercer durante años en el ámbito rural?
Me ha enseñado a escuchar con atención, a valorar la prudencia clínica y a comprender la dimensión humana de la medicina. El ejercicio rural exige versatilidad, capacidad resolutiva y una implicación que trasciende lo estrictamente profesional.
¿Qué mensaje trasladaría a los residentes que están valorando desarrollar su carrera en pueblos y comarcas rurales?
Les diría que encontrarán una medicina auténtica, cercana y enormemente gratificante. El medio rural ofrece autonomía profesional, un vínculo directo con la comunidad y la posibilidad de marcar una diferencia real en la vida de las personas.
¿Qué le gustaría que la sociedad comprendiera mejor sobre el trabajo del médico rural?
Que detrás de cada consulta hay un compromiso continuo con la comunidad, disponibilidad más allá del horario estrictamente establecido y una dedicación que muchas veces pasa desapercibida. El médico rural es una pieza clave para la cohesión social y la equidad sanitaria.