La adición de inmunomoduladores a la terapia con inhibidores de checkpoints inmunológios podría mejorar la respuesta clínica.

Los inhibidores de los checkpoints inmunológicos han sido diseñados para promover el reconocimiento y destrucción de las células tumorales por parte de los linfocitos T. Sin embargo, esta estrategia no funciona en todos los pacientes, sin que hasta ahora se supiera el porqué. Ahora, científicos de la Universidad de Emory (UE) han demostrado que, incluso después del bloqueo de la vía PD-1 por estos agentes, es necesario estimular a los linfocitos a través de su molécula de superficie CD28.

En experimentos con ratones deficientes en CD28 o ratones normales tratados con un anticuerpo que bloquea esta molécula, se demostró la incapacidad de proliferación de los linfocitos a pesar de la inhibición de PD-1. En muestras de tumores de pulmón extraídas de pacientes tratados con agentes anti-PD-1 los investigadores hallaron un rango extremadamente amplio de linfocitos T CD28+ infiltrados en el tejido, lo que indica que sólo una subpoblación de estas células prolifera en respuesta al bloqueo de PD-1.

La búsqueda de nuevas estrategias de bloqueo de los checkpoints inmunológicos es una prioridad para muchas compañías farmacéuticas, lo que está conduciendo a enfoques basados en la adición de inmunomoduladores.

El equipo científico de la UE se encuentra ahora estudiando nuevos métodos para explotar las propiedades del CD28 en inmuno-oncología.

Fuente: immedicohospitalario.es