La puesta en marcha efectiva del nuevo Gobierno PSOE-Podemos y el inicio de la habitual actividad política ha coincidido con el primer Comité Ejecutivo de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), que ha considerado conveniente recordar a los nuevos responsables de la administración sanitaria cuáles son, entre otros, algunos de los principales problemas laborales y retributivos que padecen los profesionales

En este sentido, es necesario poner el foco de atención en cuestiones especialmente necesarias. Una de ellas son las guardias médicas, ya que los gestores no pueden ignorar los problemas y considerar que se puede exprimir más a los profesionales para obtener la asistencia sanitaria de calidad de la que se presume a nivel internacional. No es su gestión la que garantiza los altos niveles de nuestra sanidad pública sino el trabajo de los facultativos españoles, que lo hacen en condiciones que no son equiparables a los países de nuestro entorno, algo que ni se compensa económicamente ni se reconoce profesionalmente.
 
En el caso de los profesionales mayores de 55 años, desde CESM se recuerda que la exención voluntaria de guardias es un derecho consolidado respaldado por la legislación, y no se puede denegar o incluso revertirlo una vez concedido alegando que se hace “por necesidades del servicio”, obligándoles a jornadas de 24 horas ininterrumpidas. Esta es una línea roja que el sindicato no puede permitir que se rebase.


Recortes salariales
 
Del mismo modo, respecto a los recortes salariales sufridos, CESM denuncia que no se han revertido y recuerda el agravio que supone la pérdida de las pagas extra, ya que si la recuperación sigue siendo lineal como hasta ahora, los médicos nunca volverán a contar con el poder adquisitivo perdido.
 
Después de 5 años de congelación salarial y de recortes adicionales de carácter autonómico, es cierto que los médicos hemos experimentado pequeños incrementos pactados por el exministro Cristóbal Montoro con los sindicatos mayoritarios -sin escuchar a las organizaciones representativas de los profesionales- pero esto no ha permitido que se recupere el poder adquisitivo perdido que supera el 11% por la influencia de un IPC que se sigue acumulando. Hacen falta medidas que restituyan y mejoren los niveles salariales anteriores a junio de 2010 y que sean proporcionales, puesto que los recortes penalizaron más a los médicos que al resto de categorías profesionales. En este sentido, CESM puede aportar soluciones razonables y negociadas, pero para ello es necesario que sea recibida y escuchada por los responsables sanitarios.
 
Más absurda resulta la estructura de las pagas extraordinarias, cuya cuantía es muy inferior a la de las nóminas mensuales ordinarias y que se alteró en 2010 para maquillar el recorte retributivo, que afectó con mayor dureza a los médicos. No se explica que los sucesivos gobiernos hayan mantenido esta estructura cuando el Estatuto Básico del Empleado Público, de 2015, establece de modo contundente que “una paga extraordinaria consta de una mensualidad completa de retribuciones básicas y complementarias”. Consideramos que no puede bordearse la legalidad con tales niveles de irresponsabilidad porque las administraciones incumplan las normas básicas aplicables.
 
Jornada laboral
 
También queremos hacer una mención especial respecto a la jornada de 35 horas, posibilidad bloqueada por los criterios de estabilidad, deuda y regla de gasto impuestos por el Ministerio de Hacienda a las Comunidades Autónomas. Solo Extremadura, Andalucía, País Vasco y Castilla-La Mancha la aplican, y su implantación supondría múltiples beneficios para la calidad del entorno laboral de los facultativos y, por ende, para incrementar la eficiencia global del sistema sanitario.
 
Para ello es necesaria una adecuada organización de los recursos implicando a los médicos en la gestión de sus propios procesos, consolidando su liderazgo clínico y con una plantilla suficiente de especialistas, por lo que resulta clave garantizar la formación a todos los egresados de las facultades.
 
Por este motivo, desde CESM exigimos la puesta en marcha a nivel nacional de la jornada de 35 horas, pues aquello que se pudo implantar por decreto, puede eliminarse del mismo modo.
 
La confederación recuerda que todo lo anterior conlleva desmotivación, éxodo laboral y ejercicio profesional en condiciones inaceptables para los médicos. De ahí que estemos a la espera de una reunión con el nuevo ministro, Salvador Illa, para poder abordar y buscar solución a éstos y otros problemas que afectan al colectivo médico.

FUENTE: medicosypacientes.com


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