Dos de cada diez residentes rechazan la plaza de medicina de familia en Zamora

Tres plazas de médicos residentes quedan vacías en Zamora de las catorce ofertadas este año para los MIR, y se sitúa como la segunda provincia con más porcentaje de renuncia de todo el país en esta especialidad.

“No hay médicos de familia”, denuncia el presidente del Colegio de Médicos de Zamora, Sebastián Martínez, sobre “el problema acuciante” que atraviesa la atención primaria en la provincia. El déficit de médicos que ya existe y es tangible , “se acentúa” ante las renuncias de tres plazas MIR en la provincia.

El nuevo sistema de elección MIR ha sido el desencadenante de que este año el 21% de las plazas de médicos de familia convocadas en Zamora hayan quedado vacías desde hoy hasta los próximos 4 años, y que no pueden ser ocupadas. Este nuevo método de elección provocó protestas en todo el país el pasado mayo.

Plazas vacías y médicos sin plaza, este ha sido el desenlace del sistema “antes la lista corría, ahora hay personas que no han tenido opción”, sentencia Martínez sobre un sistema que bloquea las plazas rechazadas “por los motivos que sean” y que impide que otros candidatos consigan un puesto.

Las renuncias en atención primaria se repiten en toda España –aunque de una manera mucho menos acentuada– con una media del 2.4% que se traducen en 60 médicos residentes que no se incorporarán este verano. En el caso de Castilla y León, la cifra se dispara hasta el 6,7%, con 12 plazas rechazadas de las 178 que ha convocado la comunidad autónoma.

Zamora llevaba años cubriendo las catorce plazas de médico de familia de las que disponía en cada convocatoria MIR. “Conseguimos ampliarlas desde las nueve que teníamos hace unos años”, lamentan desde el Colegio de Médicos de la provincia, desde donde recalcan que la unidad docente de Zamora está preparada para formar “perfectamente” a los catorce profesionales, por lo que la reducción de tres plazas no supone ninguna ventaja respecto a años anteriores.

“Se formarían muy bien en un hospital pequeño como el nuestro”, anima Martínez sobre las ventajas de desarrollar la residencia en Zamora, y recuerda, que ante la falta de médicos de familia, no es la administración la que carga con el problema, sino como siempre, “los pacientes”.

El reto demográfico: médicos cada vez más mayores y sin perspectiva de relevo generacional

“En los próximos 10 años, en Castilla y León, se estarán formando menos de la mitad de los médicos de familia que se necesitarán para cubrir las jubilaciones de esta especialidad en ese mismo periodo”. La especialidad, con un ratio de reposición de tan solo el 0,48 es una de las más envejecidas junto con Geriatría. “Un médico de familia necesita once años para formarse”, especifica el presidente del Colegio de Médicos de Zamora, que advierte que revertir el problema no es cuestión de unos meses.

“Se van a jubilar muchísimos más médicos de los que vamos a formar”, dice Martínez sobre un cuerpo de profesionales que en su mayoría superan los 55 años y que de aquí a diez años no encontrarán su relevo natural.

La mayoría de médicos que se forman en la comunidad autónoma la abandonan una vez acabados los cuatro años de residencia. Este año, de 73 médicos de familia que han terminado la formación en las nueve provincias, solo permanecen algo más de 40, el resto, se han ido a otros lugares a trabajar. Esto deja a Castilla y León con un “déficit”, situación que se agrava en provincias como Zamora, con una gran extensión de zonas de difícil cobertura como la alta Sanabria o Aliste.

“Después de estudiar once años el desarrollo profesional es nulo”, indica Martínez sobre lugares donde las patologías son siempre parecidas y a nivel profesional “no es apetecible”. “Todo el mundo busca su comodidad”, recuerda, y advierte que la falta de servicios en las zonas rurales y la lejanía con ciudades no animan a los jóvenes a trabajar en los pueblos.

“No podemos cubrir las plazas vacantes”, asegura Martínez en una comunidad que en los próximos diez años afrontará un gran problema de escasez de profesionales de atención primaria. Pide más acción en el presente para prevenir un problema del futuro, en el que presagia, faltarán médicos.

La sanidad rural, la mayor víctima de la asistencia primaria

Cada vez son menos los médicos dispuestos a subirse al coche y recorrer cientos de kilómetros para cubrir los consultorios de las comarcas. “Las condiciones laborales de los médicos son lamentables”, se queja Vanessa Mezquita, cocinera y presidenta del movimiento para la defensa de la sanidad rural de Aliste. Denuncia que los contratos en el medio rural “son de semanas”, unas condiciones que “ponen muy difícil quedarse”. En el caso de Tomás González, doctor perteneciente a San Vitero, puede recorrer hasta tres Consultorios Rurales de Agrupación (CRA) al día, ante la falta de compañeros y el aumento de cartillas en verano, faltan manos en el consultorio “hacemos el doble de guardias que no correspondería”. Mezquita denuncia que desde que acabó la pandemia todas las citas médicas deben hacerse previo agendamiento telefónico, imposible en una región con cobertura ineficiente y una sola centralita. “Hay que llamar 15 veces”, denuncia desde la plataforma alistana, donde no entienden que desde el verano pasado hay doctores que no han salido de la consulta central, abandonando por completo los consultorios, al que solo se puede acudir “si ellos consideran”. La ropa blanca tendida en las ventanas es el símbolo de esta marea por la sanidad rural, impulsada por plataformas como la agrupación Jóvenes de Castilla y León, desde donde creen que “se está desmantelando la sanidad rural”, y reivindican “mejoras laborales para los médicos rurales”.



FUENTE: laopiniondezamora.com


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