Ana Pastor, presidenta del Congreso de los Diputados, presidió el pasado viernes el acto conmemorativo del centenario de la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC) celebrado en el Colegio de Médicos de Cuenca. Un acto en el que reconoció “el éxito y la labor asistencial” de la Fundación durante sus cien años de existencia y que consideró “motivo de orgullo y celebración”

En este encuentro autoridades, médicos colegiados, familiares, socio protectores, personal de la Fundación y de la entidad colegial encargados de la protección social recorrieron los cien años de historia de la Fundación y pusieron en valor la solidaridad de los médicos del Colegio de Médicos de Cuenca hacia sus compañeros y familias que se encuentran en situación de especial vulnerabilidad.
 
Además de Ana Pastor, el acto contó con la participación del presidente de la FPSOMC y OMC, Dr. Serafín Romero; y el presidente y secretario general del Colegio de Médicos de Cuenca, doctores Carlos Molina y Abel J. Cuéllar, respectivamente y en él estuvieron presentes además autoridades locales: alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal; presidente de la Diputación de Cuenca, Benjamín Prieto; el director de Asistencia Sanitaria de Castilla-La Mancha, José Antonio Ballesteros y subdelegada del Gobierno en Cuenca, María Lidón.


El encuentro fue acogido también por representantes de la OMC y su FPSOMC, miembros de la Junta Directiva del Colegio de Médicos de Cuenca, Badajoz, Toledo, Guadalajara, Ciudad Real y Pontevedra; directivos de la Agrupación Mutual Aseguradora (AMA) y otros colectivos profesionales como los veterinarios.
 
El Dr. Abel J. Cuéllar fue el encargado de conducir el acto que inició poniendo el valor la FPSOMC y la solidaridad de los médicos que la hacen posible.
 
Por su parte, el anfitrión, Dr. Carlos Molina, expresó su agradecimiento de celebrar en la corporación médica el "aniversario de una Fundación Centenaria, la más antigua del país y que se basa en la solidaridad voluntaria de los médicos para con los médicos, independientemente de su raza, religión, especialidad, nacionalidad y lugar trabajo".
 
Contó que a pesar de ser un Colegio “pequeño” formado por 800 colegiados “es un Colegio solidario”, ya que pocos son los colegiados que no colaboran para mantener “esta magnífica Fundación”. Explicó que, gracias a la Fundación y la solidaridad del resto de los médicos de España, consiguen ayudar a 16 beneficiarios en Cuenca.

Dr. Serafín Romero: “Gracias a todos a los que le ponen cara, voz y alma a la Fundación con su trabajo desde los Colegios”
 
El Dr. Serafín Romero inició su intervención agradeciendo al Colegio de Médicos de Cuenca su implicación en esta celebración y con la FPOSMC. “Cuando cumplimos 100 años de un proyecto común hay que dar las gracias a todos los que han hecho posible que exista la Fundación”, afirmó.
 
Por ello, expresó su agradecimiento a la Junta Directiva del Colegio “por su trabajo y compromiso a lo largo de los años”, a todos los médicos y médicas anónimos de la provincia “que con su aportación solidaria hacen posible que tengamos la Fundación que tenemos”, a todos a los que “le ponen cara, voz y alma a la Fundación con su trabajo desde los Colegios” y a los beneficiarios “que justifican la necesidad de que exista otros 100 años más”.
 
Tras poner de manifiesto que esta Fundación cada año atiende a cerca de 3.000 beneficiaros con una aportación de más de 13 millones de euros repartidos entre la totalidad de sus prestaciones, aludió a que se trata de una institución “única” y que no existe ningún otro colectivo que tenga una Fundación similar con “estas características”.  Añadió que esta Fundación que nació de la solidaridad de la profesión médica ha sabido mantenerse en el tiempo adaptándose a las necesidades de la sociedad.
 
Ana Pastor, como médico de profesión, puso en valor la labor de la profesión médica que consideró como “vocacional y exigente” y que en ocasiones demanda “sacrificios personales y familiares”. Señaló que se trata de una profesión que “conjuga la excelencia con los mayores servicios a nuestra sociedad” y que es el “eje vertebrador de nuestro Sistema Nacional de Salud”. “Sin vuestro compromiso, esfuerzo y motivación sería impensable que nuestro país tuviera una Sanidad como la que tenemos”, se refirió a sus compañeros.
 
Ana Pastor: “No sólo se trata de la vida de una institución centenaria, sino de todas las vidas a las que esa institución ha acompañado”
 
Sobre los 100 años de la Fundación que tildó “de motivo de orgullo y celebración”, destacó que no sólo se trata de la vida de una institución centenaria, sino de todas las vidas a las que esa institución ha acompañado y sigue acompañando con su solidaridad y su protección. “Vidas de personas con nombre y apellido; con anhelos y necesidades propios; con dificultades, pero que han contado y podrán seguir contando con su presencia y su ayuda”, manifestó.
 
Resaltó el plan de prestaciones, programas y servicios que otorga “siguiendo siempre criterios de equidad, estrictamente guiados por baremos de necesidad social y económica” y aseguró que en este acto “damos testimonio y reconocemos el éxito y la labor asistencial de la Fundación para la Protección Social, que abarca todo un siglo”.
 
La parte más humana del acto recayó en los beneficiarios de la FPSOMC en el Colegio de Médicos de Cuenca. María del Carmen Duchemint, huérfana de médico contó cómo al fallecer su padre, sustentador de la familia, su madre y sus tres hijos pequeños pudieron salir adelante gracias a las ayudas de la Fundación y del Colegio de Médicos de Cuenca. “Gracias por todo lo que nos han ayudado a mí y a mi familia en estos años tanto económica como moralmente”, agradeció Duchemint quien estudió veterinaria con las ayudas educacionales.
 
“Muere mi padre sin previo aviso, sin una enfermedad crónica, sin un diagnóstico previo, sin un camino en el que tomar conciencia de lo que está por venir. Pero te encuentras con una mano amiga, un apoyo en el que respirar entre lágrima y lágrima”, manifestó refiriéndose a la ayuda de la Fundación y el Colegio.
 
Explicó que hoy se celebra que hace 100 años unas personas decidieran dar algo bueno de ellos para ayudar a otros cuyas circunstancias no eran tan favorables y que desde entonces muchas personas han continuado con esa labor para intentar hacer que “las cosas para personas como yo y mi familia fuera un poquito menos dolorosas”. “Mi experiencia y la lección que me llevo de la ayuda que me han ofrecido, es que solidaridad es una palabra que deberíamos poner en práctica todos los días”, concluyó.
 
Teresa Alcalde tiene tres hijas, de las cuales dos ya han dejado de percibir ayuda de la Fundación y otra cuenta con una prestación educacional para menores de 21 años mientras cursa Enfermería. Fueron beneficiarias de la Fundación tras el fallecimiento de su padre en un accidente de tráfico. “Falleció mi marido y me quedé viuda con tres hijas de 7 y 4 años y una de 3 meses. Mi vida familiar se rompió y desde ese momento me sentí arropada y ayudada por la profesión médica, el Colegio y la Fundación”, aseguró.
 
Puso en valor la solidaridad y el acompañamiento que tanto ella como sus hijas han sentido y que no ha decaído nunca. “Gracias por ser solidarios. Nunca sabes si te puede pasar a ti o no. Pero de ser solidario nunca te arrepientes”, manifestó.
 
Ana Isabel Marcos: La Fundación y el Colegio han permanecido a nuestro lado como verdaderos ángeles de la guarda”
 
Ana Isabel Marcos, hermana de médico, se hizo cargo de dos sobrinas tras el fallecimiento de su hermano y de su cuñada en accidente de tráfico.  “Mi hermano y mi cuñada fallecieron en un accidente de tráfico. Él era médico y ella enfermera. Dejaron dos niñas huérfanas hace ya 18 años. En esos duros momentos, el apoyo del colegio de médicos fue crucial. Nos facilitaron toda la información y fueron nuestro enlace con los proyectos sociales que la Fundación gestiona”, destacó Marcos quien agradeció que desde entonces “han permanecido siempre a nuestro lado, como verdaderos ángeles de la guarda, acompañándonos en esta difícil situación”.
 
Además, señaló que gracias a la solidaridad e implicación de médicos y patronos  sus sobrinas han podido acceder a una formación universitaria que “les abrirá las puertas para un futuro esperanzador y en igualdad de oportunidades” y destacó “la implicación, delicadeza y sensibilidad con la siempre nos hemos sentido tratados” desde la Fundación y el Colegio.
 
Finalmente, el alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal; el presidente de la Diputación de Cuenca, Benjamín Prieto; y el director de Asistencia Sanitaria de Castilla-La Mancha, José Antonio Ballesteros pusieron en valor, el compromiso y la solidaridad de los médicos y la “labor excelente” de dar protección social a los miembros de la misma profesión.
 
Tras finalizar el acto se inauguró la Plaza de los Médicos con la participación del alcalde de Cuenca y el presidente de la entidad colegial.


FUENTE: medicosypacientes.com